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Sindrome del abandono o angustia por separacion

Me pasó hace poco en mi viaje con mi tercer hijo, la verdad, no me había pasado con ninguno de los dos anteriores o al menos, no de esa forma tan fuerte, como me pasó esta vez con Kian.

Hace poco, como les conté viajamos por mes y medio a visitar a mi suegra y ya desde el avión comenzaron las dificultades. Kian (1año y medio) no se quería separar de mi ni un segundo, era como si tuviera una angustia, un pánico a que lo fuera a dejar, sumado a que a su alrededor, nada le era familiar…

El viaje fue larguísimo, una cosa es viajar con un pequeñito 1 hora, hasta 5 horas (que ya comienza a ser pesado), otra, como en nuestro caso, más de 12 horas.  Durante el vuelo, Kian quería estar pegado en la teta todo el tiempo y bueno, maravilloso, pero pasaban las horas y comenzaba yo también a tener un dolor espantoso en los senos, en la espalda, en todos lados… no podía ni ir al baño porque se escuchaban sus gritos de desesperación en todo el vuelo… seguí todos los consejos, todos los que he seguido en otros vuelos con mis otros dos hijos, darle la teta/biberón/chupón/caramelo (dependiendo la edad) durante el despegue y aterrizaje, llevarles juegos (también mientras sean pequeños, porque los vuelos intercontinentales tienen su propia televisión con juegos, así que en el caso que tu hijo esté mas grande no hay problema), papillas, libros, etc. pero realmente en el caso de un vuelo tan largo, los niños no quieren estar sentados, así que me dediqué a dar vueltas, vueltas y más vueltas con Kian por todo el avión… habré dado, con total seguridad y sin exagerar, mas de 1000.

viaje

El vuelo de ida, fue el más difícil, aún habiendo sido de noche, que ingenua yo pensé que Kian iba a dormir plácidamente durante todo el vuelo… bueno, no, durmió un máximo de 4 horas, de las cuales se despertaba todo el tiempo porque el asiento le era demasiado incómodo y cada vez que se despertaba, gritaba “teta, teta!” pero con voz de angustia total… por lo que imaginarán, que yo no dormí nada, menos mal Sven (mi hijo mayor) durmió varias horas.

A eso de las 3 am, fui a despertar a mi esposo (que decidimos buscara un asiento libre en otra parte para que al menos alguno de nosotros pudiera dormir un poco), fui a despertarlo, ya llena de ojeras y las tetas amoreteadas (sabrán que en un viaje tan largo una ya desde antes no duerme con todos los preparativos que hay que hacer, así que el cansancio es también acumulado) y le entregué a Kian con un simple, “te toca!”.

A Kian, la idea no le gustó mucho y se puso a llorar, “teta, teta!” (ojo, no mamá, jajajaja, teta!), ya cuando llegamos a destino, veía que Kian seguía con esa angustia, no quería dejar la teta, a ese punto, yo ya había perdido total sensación en mis senos, ya no sabía si estaban cubiertos o descubiertos, jajajaja…

El mes y medio de viaje, fue super difícil con Kian, desde que llegamos donde mi suegra, esa angustia, ese miedo, se hicieron mas evidentes.  Quería estar en mis brazos todo el día y no exagero, quería estar solo cargado por mi, a su padre un poco que lo dejaba, pero mi esposo estuvo trabajando así que éramos solo yo y mi suegra en casa (Sven estuvo en el colegio, como les conté en este post) y con mi suegra, ni hablar, no quería nada!, quería solo que yo le dé de comer, que le cambie el pañal, la ropa, si entraba a ducharme, los gritos de desesperación eran terribles y si lo hacía entrar, se metía a la ducha conmigo y bueno, mi suegra detrás de él… mucha privacidad, no tuve ese mes como imaginarán, jajajaja.

Tampoco quiso comer casi nada, eso si me preocupaba, solo quería estar en el seno, y bueno, es un niño grande, entre que le daba el seno todo el día, lo cargaba y lo atendía, terminaba en la noche agotada. Y la noche, era otro tema, tenía miedo del cuarto, era un rechazo total a todo! ni la televisión le gustaba, como era otro idioma, sentía que le desesperaba, tenía que apelar a youtube y mi amada Pepa, porque hasta Netflix cambió a alemán!! la primera vez que le puse Netflix en el ipad Kian casi lo tira de la cólera, jajajaja, simplemente quería su idioma, su casa, su comida, etc.

Las noches, como les contaba, tenía que hacerle dormir en la teta y se despertaba cada dos horas, asustadísimo, con unos gritos que nunca había escuchado, fue terrible la verdad… solo una vez salió al parque del frente con mi suegra y no saben, se tiró al piso, en estado de huelga y se puso a gritar, no dejó que mi suegra ni lo tocara, tuve que bajar corriendo la escalera a abrazarlo y calmarlo… a él y a mi suegra que claro, se sentía fatal!.

Hablando con otras mamis, me contaron que esto es un sentimiento real y se llama “Síndrome del abandono” o “angustia de separación” y se manifiesta de la misma manera que demostró Kian, el niño quiere estar solo en brazos, no quiere comer (solo teta o biberón) y levantadas frecuentes en la noche.

¿Cómo sobrellevar estos momentos?

Con mucha paciencia y muchísimo amor, nada más, hablarles, explicarles, aegurarles que no los vas a dejar y claro, ¡no dejarlos! estar junto a ellos siempre que te sea posible. No trates de inculcarles nuevos hábitos que sabes los vas a tener que cambiar, deja mas bien que sea el mismo niño quien te guíe en sus necesidades, muéstrate tolerante, respetuosa y muy amorosa ante cada una de ellas.

Recuerda, es una etapa y pasa, en el momento es difícil y agotador, lo sé, pero mientras más refuerces su seguridad y mas tranquila y presente te vea, ese miedo, esa angustia se va a ir diluyendo.

Nuestra misión como padres, es guiarlos y acompañarlos, de la mejor manera posible, en esa hermosa aventura llamada “vida”.

Las amo,

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One Response to “Sindrome del abandono o angustia por separacion”

  1. Hola Jennifer, esta sensación y sentimientos en los bebés o sindrome del abandono. ¿Entiendo que se puede en cualquier situación que el bebé sienta que lo dejarán?. Muchas Gracias

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