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6 rituales de fin de año

Estamos próximas a recibir el año nuevo y muchas de nosotras, nos preparamos para recibirlo de diferentes maneras.  Yo le pregunté a algunas amigas que quiero mucho, me cuenten la manera como lo reciben y ellas, tan generosamente decidieron contarme para así, compartirlo con ustedes.  Mis bellas son:

1.- Lucero Aguilar, mucha instrospección y junto a mi familia

El año nuevo es una oportunidad de analizarnos profundamente, así que lo primero que hago, 3 días antes del 31 es empezar con una détox de jugos verdes, esto lo voy acompañando con sesiones de yoga (día y noche de hasta 2 horas) y meditaciones cortas… esto permite aclarar mi mente, al no dar trabajo a mi cuerpo para procesar alimento, la irrigación sanguínea fluye más al cerebro y la verdad, al segundo día me vienen ideas más claras… ¡y ahí es donde empieza el trabajo!…

¡Es el 31! Agarro 4 hojas de papel:

En la primera hoja, coloco las 5 fases que toda mujer siempre tiene que tener en cuenta y debe mantener equilibrada en la vida para estar plenas:

  1. Somos Mujeres: Me coloco frente al espejo y me pregunto si me siento bien conmigo misma, ¿me gusta mi pelo? ¿mi rostro? ¿mi cuerpo? ¿debería hacerme algún tratamiento? ¿ir más a la peluquería?… hasta ahí, analicé la parte física. Luego,  me pregunto cuanto tiempo me he dedicado a mí misma este año, ¿cuantos cosas he hecho para satisfacer mi niña interna? ¿tengo algún hobby?  ¿lo estoy haciendo?  ¿debería hacer algún viaje sola?  ¿he leído algún libro? ¿Tengo amigas?… ME ANALIZO POR COMPLETO COMO SI ESTUVIERA SOLTERA…… ¡PORQUE PRIMERO ES UNA!
  2. Somos Esposas, novias, etc.: Analizo profundamente mi relación con mi esposo, mi pareja ¿qué he hecho yo para mejorar la vida de mi pareja? ¿para que él se desarrolle como humano? ¿para que sea feliz? etc.
  3. Somos madres: Analizo toda mi faceta como madre, como veo a mis niños, etc.
  4. Somos profesionales: Analizo mi carrera, profesión, trabajo, ¿soy feliz haciendo lo que hago?
  5. Somos parte de una sociedad: ¡Este es el más largo de todo! Me analizo como hija, hermana, prima, como soy con mis amigas, con los vecinos, con la gente de alrededor ¿cuido mi ciudad? ¿tiro papeles al piso? ¿cuido el agua? ¿reciclo? Y un largo etc. Una vez que termine esta hoja, ya estoy lista para continuar con las siguientes… ¡y créeme que terminas removida!

En la segunda hoja, coloco los meses del año y analizo mes a mes como me fue.

En la tercera hoja, coloco 2 columnas, en la primera coloco todo lo bueno que me paso en el año, en la segunda coloco todo lo malo.

Antes de agarrar la cuarta hoja, la más importante, abro la cuarto hoja del año pasado y chequeo como fue mi año… en que porcentaje cumplí mis metas y por qué no las cumplí. Después de identificar bien los alcances me preparo para llenar la cuarta hoja para este año. Acá coloco los decretos para el año que viene, todo lo que quiero alcanzar (ojo ¡objetivamente!… no pretendo colocar que quiero un penthouse y una casa de playa)

Todo este trabajo me toma algo de 2 horas aproximadamente, mi esposo me deja a solas, ya sabe que esto es muy importante para mí y como a las 10 de la noche, empieza la siguiente parte del ritual.

Antes de empezar me baño con un preparado de flores (tipo baño de florecimiento, que los venden en diferentes lugares!) Yo me compro en el mercado un atado que mi florista siempre lo vende a solo s/.10.  Lo coloco en una olla de agua que ya hirvió y dejo que repose 1 hora y tengo mi baño. (Ojo, después del baño te echas el agua de las flores colada) y no enjuagas, solo secas suavemente para mantenerte con la vibración elevada de las flores. De ahí ya limpia y con el baño de flores, agarro mi atado ruda macho y hembra y empiezo a golpearme suavemente con mucho amor, igual le paso a mi esposo, a mis niños que siempre me siguen matándose de la risa.  Ahí todos juntos en una redondela (generalmente lo pasamos en la playa) hacemos una fogata, ya que el agni (el dios del fuego) purifica la mente, el cuerpo y el espíritu, ¡y le pedimos al fuego que nos bendiga en este nuevo año!  Damos 7 vueltas a la fogata (los niños siempre riendo) y en cada vuelta sentimos como el fuego nos purifica, yo canto mantras como el gayatri mantra y finalmente nos sentamos en un estado increíble de paz,  a veces permanecemos en silencio hasta 2 minutos con los niños. ¡Eso ya es un milagro! y de ahí comemos nuestras 12 uvas y pedimos deseos con cada uva, yo siempre les regalo en una bolsita un poquito de arroz, ramita de canela, clavo, lentejas y unas moneditas con un citrino para la abundancia (más abajo la receta exacta).  Ésta bolsita la tienen todo el año con ellos ¡y listo! terminamos la noche hablando de las estrellas, mirando las constelaciones con el aplicativo o el telescopio mientras mi niño busca en internet información de las constelaciones, historias, es un año nuevo muy tranquilo como veras de mucha introspección ¡y de mucho agradecimiento por estar ahí toditos juntos!

2.- Lucero Aguilar, la bolsita con quarzos

Se coloca en una bolsita con canela, clavos de olor , arroz, lentejitas, los siguientes quarzos, pueden ser los 3 (se les llama el trío de la abundancia) o solo uno de ellos: citrino, pirita y ojo de tigre.

Y dentro, un papel chiquito con lo más importante que quieres lograr en este año.  Agarras la bolsita y miras al este y das 12 vueltas en sentido horario, visualizando lo que quieres lograr, sintiendo que ese deseo, ya es tuyo y al finalizar, la entregas a tu altar o en tu tablero de los sueños.

 

3.- Ursula Tamasato, mi baño de florecimiento

Cada año, suelo hacerme el siguiente baño de florecimiento:

  • 2 litros de agua
  • 1 durazno, le hago con el cuchillo una cruz para que salga su dulzor (para dulzura en nuestra vida)
  • 3 ramas de romero (para limpieza y protección)
  • 3 ramas de canela (para atraer abundancia)
  • 3 hojas de laurel (simboliza sabiduría)
  • Pétalos rojos, amarillos y blancos (para el amor, sabiduría y armonía respectivamente)

* Si deseas, le puedes agregar una botella pequeña de Agua de Kananga (para atraer prosperidad y amor ) y Agua Florida.

Preparación

Hervir el agua con el durazno y la canela, una vez hervida el agua con los ingredientes apagar el fuego y colocar el romero, laurel, los pétalos y las aguas de kananga y florida si deciden colocarlas, sino le colocan unas gotas de su aceite esencial o perfume favorito, dejar reposar. Antes de echarte el baño, invocas a los ángeles mas perfectos para ti, les pides por favor que mediante ese baño te llene de amor, sabiduría y armonía, luego te lo echas visualizando como todos tus deseos se cumplen, vive ese momento, siéntelo, para que tu energía vibre así y el universo lo de por hecho.

**Importante: Antes de empezar a realizar el baño agradecer a Dios y a la pachamama por todos los ingredientes que con tanto amor nos regalan.

4.- Catherina Espinoza, ritual en pareja

Franco y yo recibimos la medianoche en nuestro hogar.

Minutos antes de las 12 escribimos cada uno nuestras cartas al Universo, una agradeciendo lo que nos trajo este año y otra pidiendo lo que queremos atraer para el próximo año. Luego nos las leemos mutuamente para cargarlas con más energía e intención. Y elegimos un día de enero para juntos hacer nuestros Tableros de sueños basados en esas cartas al Universo.

5.- Luciana Ratto, mis listas

Yo suelo escribir 3 listas.  En la primera escribo toda la lista de las cosas que deseo soltar este año, en la segunda lista escribo todo lo que he logrado este año y otra lista de lo que quiero conseguir el próximo año.

La lista de lo que quiero soltar este año, la quemo, pero antes de quemarla hago una meditación para integrarla, en el sentido no que hubiese preferido que esas cosas no pasaran, sino para aceptar de que si sucedieron, es porque algo tenía que aprender de ellas y de ahí la quemo para dejarla ir.

En la lista de logros realmente me reconozco lo que he hecho porque muchas veces una suele reconocer lo que hace la persona del costado, pero no se toma tiempo de reconocer sus propios logros.

Y la lista de lo que quiero conseguir la guardo siempre en mi billetera.

6.- Mi ritual

Son varios años que pasamos el año nuevo en familia en la playa, en el malecón, en el mismo lugar que suelo recibirlo desde niña, frente a mi casa.  Antes con mis amigas y ahora con mis hijos, digamos que ese lugar ya se volvió una tradición familiar.  Generalmente hacemos una cena linda, como en navidad, ponemos música alegre, bailo con mis niños desde temprano y decoramos la casa de amarillo, en medio de risas y felicidad.  Me gusta que se sienta la alegría y la vida por todos lados, así sé que atraigo toda esta linda energía para el próximo año.

Antes de todo esto, suelo hacerme un baño de rosas, hiervo agua y cuando el fuego está apagado, hecho las rosas y le pongo unas gotas de mi perfume preferido.  Me gusta mucho el olor que queda y siento que absorbo toda la alta frecuencia que tienen las rosas rojas.  Primero suelo bañarme como normalmente lo hago y al terminar, me hecho esta agua con una jarrita, rezando, agradeciendo a Dios por las enseñanzas de este año y dejando ir todo lo difícil que viví, literalmente visualizo todos esos momentos difíciles yéndose por la rejilla del desagüe.

Un par de horas antes y generalmente después de la cena y cuando todos están contentos y distraídos, suelo encerrarme en mi habitación, no me pregunten porqué lo hago en esos momentos, pero con el tiempo creo que necesito de ese equilibrio, en medio de tanta bulla y alegría, necesito ese espacio mío sola en el cual integrarlo.  Y medito, me observo, miro mi respiración, me conecto con mi cuerpo, con el calor que tiene, la alegría o quizás la soledad en medio del bullicio… trato de entender que siento y lo agradezco.  Después converso con Dios, me gusta mucho hablar con él, le agradezco por todas las cosas bellas que me trajo este año, le agradezco también por los momentos difíciles y observo los aprendizajes que obtuve de ellas.

Y me miro al espejo, me hablo, mirándome a los ojos, me digo lo hermosa que soy, veo sí mis arrugas, mis cambios, cada año maduro, me transformo y me observo, agradezco a mi cuerpo, le hablo, me hablo, me digo cosas del tipo “sé que ha sido muy duro para ti, pero estoy orgullosa de que has logrado mantenerte de pie, positiva y has podido encontrar la felicidad dentro de ti” o “veo que has cambiado, veo unas canas por ahí, unas arrugas más por acá, pero ahora eres mas sabia que antes, mas tranquila, te sabes controlar mejor, te conoces más y eso hace que sienta orgullo de mi”.

Después me suelo enumerar todas las cosas por las cuales me perdono, todas los errores o desaciertos que cometí durante el año y siempre, mirándome al espejo, me perdono, hablándome con cariño, con compasión, recordándome que no soy perfecta, pero que siempre quiero hacer lo mejor para mi y para los demás.

Y para terminar me digo, siempre en frente del espejo y mirándome fijamente a los ojos, toda la lista que cosas que quiero obtener el próximo año, recordándome que quizás tampoco las reciba cuando yo necesariamente las quiera o de la manera que quiera, pero sí de la manera en que Dios, la Fuente, el Universo, el Tao, sabe que debo recibirla y eso, me crea humildad y aceptación.

Las 12 las recibo apachurrando a mis hijos, a mi esposo, a mi mamá, sintiendo su amor, nutriéndome de él, siendo consciente que quizás sea el último año nuevo que pasemos juntos, de esa manera y no, no es tristeza, me recuerda mas bien a valorar cada momento que vivo junto a ellos… al final, ¿qué mejor ritual que ese verdad?

Las amo,

Jenn

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